PARROQUIA SANTA MARIA DE LA ESTRELLA 
Declarada Bien de Interés Cultural - Coria del Río (Sevilla)

 PALABRA DE VIDA Y MEDITACIÓN

 

BUENOS DÍAS NOS DE EL SEÑOR. SEAN BUENOS Y SANTOS.
LECTURAS: MARTES, II SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Primera Lectura
2 Cor 4, 7-15.
Llevamos la muerte de Jesús en nuestro cuerpo.

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Hermanos: Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Nos aprietan por todos lados, pero no nos aplastan; estamos apurados, pero no desesperados; acosados, pero no abandonados; nos derriban, pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros. Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé» , también nosotros creemos y por eso hablamos, sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús, también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros.Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.

Palabra de Dios.


Salmo Responsorial
Sal 33.

R. : El Señor me libró de todos mis temores.

Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor; que se alegre su pueblo al escucharlo. 

Proclamemos qué grande es el Señor y alabemos su nombre. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. 

Volveos a Él y quedaréis radiantes, jamás os sentiréis decepcionados. El Señor siempre escucha al afligido, de su tribulación lo pone a salvo. 

A quien teme al Señor, el ángel del Señor lo salva y cuida. ¡Probad! Ved qué bueno es el Señor; dichoso quien en Él confía.


Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor.
Aleluya.

Evangelio
Mt 10, 17-22.

el que persevere hasta el final se salvará.

  Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: -«No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y  os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y  ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento  se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro  Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán  los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará.»

Palabra del Señor.


Lecturas del día

Primera Lectura
Heb 6, 10-20.

La esperanza que tenemos delante es para nosotros como ancla segura y firme.

Lectura de la carta a los Hebreos.

HERMANOS:
Dios no es injusto como para olvidarse de vuestro trabajo y del amor que le habéis demostrado sirviendo a los santos ahora igual que antes.
Deseamos que cada uno de vosotros demuestre el mismo empeño hasta el final, para que se cumpla vuestra esperanza; y no seáis indolentes, sino imitad a los que, con fe y perseverancia, consiguen lo prometido.
Cuando Dios hizo la promesa a Abrahán, no teniendo a nadie mayor por quien jurar, juró por sí mismo, diciendo:
«Te llenaré de bendiciones
y te multiplicaré abundantemente»;
y así, perseverando, alcanzó lo prometido.
Los hombres juran por alguien mayor, y, con la garantía del juramento, queda zanjada toda discusión.
De la misma manera, queriendo Dios demostrar a los beneficiarios de la promesa la inmutabilidad de su designio, se comprometió con juramento, para que por dos cosas inmutables, en las que es imposible que Dios mienta, cobremos ánimos y fuerza los que buscamos refugio en él, aferrándonos a la esperanza que tenemos delante. La cual es para nosotros como anda del alma, segura y firme, que penetra más allá de la cortina, donde entró, como precursor, por nosotros, Jesús, Sumo Sacerdote para siempre según el rito de Melquisedec.
Palabra de Dios.

Salmo Responsorial
Sal 110.

R. :

El Señor recuerda siempre su alianza.

Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman.   R/.

Ha hecho maravillas memorables,
el Señor es piadoso y clemente.
Él da alimento a los que lo temen
recordando siempre su alianza.   R/.

Envió la redención a su pueblo,
ratificó para siempre su alianza.
Su nombre es sagrado y temible.
La alabanza del Señor dura por siempre.    R/.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine los ojos de nuestro corazón,
para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama. 
Aleluya, aleluya, aleluya.

Evangelio
Mc 2, 23-28.

El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado.

Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
SUCEDIÓ que un sábado Jesús atravesaba un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas.
Los fariseos le preguntan:
«Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?».
Él les responde:
«¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre, cómo entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, y se los dio también a quienes estaban con él?».
Y les decía:
«El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado».  
Palabra del Señor.

Marcos nos cuenta un nuevo episodio de Jesús con los fariseos. El sábado está en el centro de la controversia. Para los judíos el sábado es el día consagrado al Señor y no se puede trabajar ni hacer nada, aunque alguna persona necesite que le socorran o ayuden.

Jesús por el contrario relativiza la ley del sábado  en favor de la vida del hombre. No basta con cumplir la ley, unas obligaciones, unas tradiciones; hay que ir más allá, las necesidades de los hombres son lo prioritario y principal. Prevalece siempre la ley del amor, la misericordia, la piedad con los demás. A un discípulo de Jesús le identifica el amor al prójimo, porque “no hay mandamiento mayor que este”.

Para un cristiano el reposo y el descanso son importantes, pero el amor lo es mucho más. Y está por encima de todo. En el caso de elegir entre descanso y amor siempre debe prevalecer la caridad y la solidaridad.

Jesús se manifiesta con una libertad total frente a cualquier medida humana, incluso religiosa. Esta libertad coincide con su amor, que se manifiesta en la predilección por los más pequeños, en mirar más allá de las apariencias, en el reconocimiento del primado de la persona humana afirmado en la creación y nunca desmentido a lo largo de toda la Biblia; al contrario siempre afirmado y reafirmado con rotundidad hasta llegar a entregarse Jesús a la muerte libremente para salvar a la humanidad. “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”

Jesús no solo ama a los pobres sino que se identifica con ellos (“cuanto hicisteis a uno de estos pequeños, a mí me lo hicisteis”), de tal manera que los pobres son ahora el rostro visible de Jesús que vive en nuestras calles y plazas. Quien se encuentra con ellos y los atiende, se encuentra y atiende a Jesús; quien los rechaza, rechaza a Jesús; quien los desprecia, desprecia a Jesús. La indiferencia ante el pobre o necesitado es un gran pecado porque es la expresión de una falta profunda de amor al hermano. Jesús nunca fue indiferente al sufrimiento ajeno y buscó siempre la forma de solucionarlo. Mi bendición a todos, Antonio Santos Pbro.