PARROQUIA SANTA MARIA DE LA ESTRELLA 
Declarada Bien de Interés Cultural - Coria del Río (Sevilla)

PARROQUIA SANTA MARÍA DE LA ESTRELLA

Una aproximación a su historia  


Tras el paso de varias civilizaciones, generación tras generación, desde el siglo XIII la Iglesia de Santa María de Coria, hoy Santa María de la Estrella, es el edificio más antiguo que se conserva en nuestra localidad, aunque ha sido sometida por la madre naturaleza a muchos avatares, hasta el punto de quedar en pie, sólo una pequeña parte de su torre.

Diversos estudios apuntan sobre la fecha de construcción de la actual Iglesia de Santa María de la Estrella, coincidiendo aproximadamente con la creación  de la Cantiga a Santa María de Coria, en el año 1284, por Alfonso X el Sabio (1252-1284) y es precisamente por estas fechas cuando se produce la primera repoblación otorgada a nuestra villa por Alfonso X, confirmada posteriormente por el Rey Fernando IV (1295-1312) y más tarde por los Reyes Católicos (1474-1516).

El profesor Rafael Gómez Ramos, apunta sobre su origen lo siguiente:

“La iglesia de Nuestra Señora de la Estrella de Coria del Río, representa un significativo ejemplo de la arquitectura de la repoblación que se sitúa a orillas del Guadalquivir, extendiéndose en todo el Reino de Sevilla en el último tercio del siglo XIII”.(1)

El profesor Juan Ramón Rodríguez Franco, en un artículo realizado sobre las obras de la Parroquia en 1983, donde se pudo contemplar la belleza oculta tras la escayola de la Capilla Mayor abovedada que ocupa el ábside, gracias al trabajo realizado por el Maestro Daniel Cardenal, bajo la dirección del Arquitecto Ricardo Ronquillo, siendo Cura Párroco el recordado Párroco D. Enrique Carrasco Zamudio. Apunta Rodríguez Franco:

“Existen algunos indicios que permiten suponer que el templo se construyó sobre restos de un edificio preexistente; la ventana central apuntada y de piedra, descansa sobre arco de ladrillo en muro anchísimo, que parece pertenecer a una construcción árabe. Es posible, pues que como era frecuente, que se aprovecharan restos de una mezquita musulmana anterior”.(2)  

El Arquitecto Ricardo Ronquillo, abunda sobre la misma teoría, especialmente desde la aparición restos de época almohade encontrados en la realización de los cimientos en el nº 9 de la Calle Iglesia, a escasos metros del templo parroquial, apuntando que los restos encontrados proceden de los siglos XII-XII,  afianzando la teoría que la actual iglesia parroquial está construida sobre los restos de una mezquita. (3)


La similitud de la torre de la Parroquia de Santa María de Coria, con las Parroquias de San Pablo Apóstol de Aznalcázar y de Santa María de Sanlúcar la Mayor y de otros elementos arquitectónicos, así como los estudios realizados por diversos autores, preconizan sobre la teoría que están construidas sobre mezquitas mozárabes, hecho que acredita con bastante certeza esta teoría.

Al margen de los edificios religiosos antes mencionados, existe bastaste similitud en los ábsides de las Iglesias sevillanas de Omnium Sanctorum, San Andrés y la de San Antonio Abad en Trigueros (Huelva), construidas en el Siglo XIII.


Una de las primeras referencias sobre la Iglesia Parroquial de Santa María de Coria, la encontramos en la cantiga CCCXXIII escrita por Alfonso X, donde narra el Rey Sabio con absoluta pasión lo acontecido a un vecino que tuvo que abandonar esta pequeña aldea, tras ser invadida, dejando a su hijo gravemente enfermo al cuidado de Santa María de Coria, muriendo a las pocas horas, al tercer día el niño resucitó. El texto que le mostramos está escrito en gallego, del que destacamos el bello estribillo traducido al castellano:

Entre todas las virtudes

Que a la Virgen le son dadas,

Es la de guardar cosas

Que le son encomendadas.


Ontre todas las vertudes

Que á Virgen son dadas,

É de guardar ben as cousas,

Que lle son acomendadas.

 

Ca ela  que é gardada

Puede guardar  sen contenda

Ben aquell á guardar deren,

E tener ssa comenda:

É por end’ un gran miragre

Direi se deus me defenda,

Que fez esta, que ya outros

Á feittos muitas vegadas.

 

Ontre todas las vertudes

Que á Virgen son dadas,

É de guardar ben as cousas,

Que lle son acomendadas.

 

En Coria cabo de Sevilla

Foi este miragre feito

No tempo que aboyzef

Passou ben pelo estreito

D’ algecira é á terra

De Sevilla tod’ a eito

Correu, é muitas aldeas

Foron do  moros quemadas.

 

Ontre todas las vertudes

Que á Virgen son dadas,

É de guardar ben as cousas,

Que lle son acomendadas.

 

 Aly era vn bon ome,

Que fiyno avia

Pequeno, que tant’ amava

Com’ a vida que vivia:

Á este deu huna feber,

É foi mort á tercer dia;

Ó padre con coita dele

En sas faces deu palmadas.

 

Ontre todas las vertudes

Que á Virgen son dadas,

É de guardar ben as cousas,

Que lle son acomendadas.

E depenou sus cabelos,

É fez por ele gran doo,

Dizendo: ai eu meu fillo,

Como fico de ti soo,

Quisiera eu que tu visses

Min, comeu vi teu auo o

Meu padre, que me facia

Muitas mercedes granadas.

 

Ontre todas las vertudes

Que á Virgen son dadas,

É de guardar ben as cousas,

Que lle son acomendadas.

 

E él aquesto dizendo

Os mouros logo deitaron

Sas algaras, é correron

E  roubaron quant acharon,

É os de Coria correndo

Todo ó logar leixaron,

É fogiron, é ficaron

A casas desamparadas.

 

Ontre todas las vertudes

Que á Virgen son dadas,

É de guardar ben as cousas,

Que lle son acomendadas.

 

Quel Ome, que seu fillo

Pera soterrar estaba,

Quando viu correr avilla,

O fillo desamparaua,

É a é Virgen beneita

Logo o acomendava,

É todo cuant él avia

Chorrando á saluçadas.

 

 Ontre todas las vertudes

Que á Virgen son dadas,

É de guardar ben as cousas,

Que lle son acomendadas.

 

Ca log en aquella casa

Entrou a sennor comprida

De todo ben, é tan toste

Den  á ó minyno vida:

Guardou a soutres cousas,

Que non achou pois falida

Ome de rem en sa casa

Nen sol as portas betadas.

 

Ontre todas las vertudes

Que á Virgen son dadas,

É de guardar ben as cousas,

Que lle son acomendadas.

 

E achou e filo vivo,

E preguntoulle que era

Onde como resorgira

Ca por morto ó tovera:

É el lle disse que huna

Dona con el este dera,

Que o guardara dos Mouros,

Essa cousas ben guardadas.

 

Ontre todas las vertudes

Que á Virgen son dadas,

É de guardar ben as cousas,

Que lle son acomendadas.

 

Foran que sol non taugeran

 En elas, nen en ó leito

Ne na mesa, non no scano,

Quand’ est’ ayu, ome

Com era muy sen engano

Fay a chamar á seus vezynos

É poislles ouue mostradas.

 

Ontre todas las vertudes

Que á Virgen son dadas,

É de guardar ben as cousas,

Que lle son acomendadas.

 

Todas estas maravillas

Loores por ende deron

Á á Virgen groriosa

É á quantos llo diseron

Beneizeron ó seu nome

É gran festa lle fereron,

É ouuy con alegría

Miutas lágrimas chorradas

Ontre todas las vertudes.  


La Iglesia de Santa María de la Estrella, ubicada a escasos metros del Río Guadalquivir, no está emplazada allí por casualidad, pues en aquella época la construcción de una iglesia iba aparejada con la construcción de un cementerio, siendo aquella zona un lugar casi desierto de casas, teniendo como únicos vecinos, varias carpinterías de ribera, hornos de ladrillos, fabricas de tinajas, tejares y la fabrica y almacén de pólvora, distribuidas en todo la margen del río, lugar estratégico para facilitar el transporte de la producción, así como  por su cercanía con el puerto facilitaba que los tripulantes de los barcos amarrados en el puerto pudieran orar en lugar sagrado.

Sobre el año 1620, se realizaron importantes obras en la Iglesia Parroquial, como la construcción del Sagrario y la Sacristía. Al realizar los cimientos del Sagrario actual, en el lugar que estuvo el anterior, se descubrió un panteón bastante amplio, donde se encontraron varios enterramientos, existiendo una lapida con la siguiente inscripción: "ESTE ENTIERRO ES DE LOS HERMANOS D LA COFRADÍA DEL SANCTISSIMO SACRAMENTO. MANDO HACER ESTA LOZA EL CAPITAN JOAN DE D,ESGUEDA. AÑO D 1639". (4)

 

Dos sucesos destacados de la historia del edificio parroquial: en 1598, la explosión de los almacenes de polvora de galeones construido junto a la Parroquia destruyó  el templo por completo, excepto la cabecera.

El día 1 de noviembre de 1755, se produce el terremoto de Lisboa que hace que la estructura de la Parroquia sufra daños por licuefacción, favorecido por su cercanía con el río Guadalquivir. (5)

Su iglesia siempre ha sido y es para los corianos, como ese punto cardinal desde donde parte nuestro credo, desde donde parte nuestra fe, maltrecha en algunas épocas en siglos pasados, por las epidemias  que asolaban buena parte de la población; pero siempre hemos tenido dos importantes referencias, la torre, que es como un vigía de nuestra religiosidad y nuestra Madre y Patrona, Estrella de la Mañana, luz en la Aurora, bello sol en nuestro amanecer.

La Palabra de Dios Padre, nos ayuda y nos reconforta en nuestra fe, nos empuja a vivir en la esperanza del mañana, bajo una sencilla y pesada cruz, que Nuestro Señor Jesucristo, portó hasta casi desfallecer, siendo esta utilizada horas más tarde para su Crucifixión, entregando su vida por todos los hombres, mujeres, ancianos y niños.

Muchos son los antecedentes y muy interesantes que se encuentran en los Libros de Fabrica de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Estrella, datos que son parte de la historia de Coria del Río, conservados en los Archivos del Templo Parroquial. Los datos que a continuación ofrecemos son un claro ejemplo sobre algunos gastos frecuentes y sobre la celebración de la Semana Santa de finales del XVIII.(6)

Cera del gasto ordinario y extraordinario, de un año, cinco meses y catorce días: 113 libras (51,255 kg) de cera blanca a 12 reales cada una y 37 libras (16,782 kg.) de cera amarilla a 8 reales y medio, suponen un total de 1670 reales y medio.

Consumo de cera para el Cirio Pascual, en las rogaciones para el feliz alumbramiento de la Reina Nuestra Señora (S.M. María Luisa de Parma).

Aceite para la lámpara que arde delante del Santísimo Sacramento en el Altar Mayor, siete arrobas al año, quedando abonadas en cuenta mensualmente, hasta fin de 1782, siendo adquirido al vecino de Bollullos de la Mitación, Pedro López.

El Párroco de Santa María de la Estrella, D. José Julián realizó una anotación  en el Libro de Bautismos en el mes de Enero de 1786: “Las inundaciones del río han continuado en los sucesivos años 1785, 1786 y 1787, saliendo muchas veces cada  uno de los referidos años”.

 

Semana Santa de año 1788

Dotación de Don Pedro Gómez, para una Salve a Nuestra Señora que se canta todos los días de Cuaresma, por lo que se dan 930 reales cada año, 726 a los Beneficiados, y los 201 restantes al Sachristán Mayor, quedando abonados en el acto.

Semana Santa del año 1790

Para el Domingo de Ramos, el día de su festividad por armar y desarmar el monumento,  55 reales.

Por cantar las Pasiones del Domingo de Ramos y el Viernes Santo, se dan a cada voz 6 reales y por todos 18 reales.

Por traer los Santos Óleos, 12 reales.

Por los Sermones que se dan en Cuaresma, 33 reales.

Por los vestuarios del Jueves y Sábado Santo, 8 reales.

Según certificación de don Ramón Varela, Presbítero.

Asistencia a Tinieblas y Divinos Oficios de la Semana Santa por lo  que se dan a cada Capellán que asiste 8 reales, según la certificación inscrita en la partida mensual para la Semana Santa de 1790, a la que asistieron 6 Capellanes que a 8 reales, importan 48 reales.

Incienso de piña para el Cirio Pascual y gasto en un año en el tiempo, 13 libras (5,896 kg.) a 3 reales cada una, 39 reales.- El Mayordomo

Vise Beneficiado y Colletor

Según el inventario de la Parroquia de Santa María de la Estrella realizado en el año 1851, aparece relacionado lo siguiente:

Un velo carmesí con embocadura y con galón de oro fino que cubre el frente del presbiterio.

Un paso para colocar a Ntra. Sra. de la Estrella.

Altar Mayor: Nuestra Señora de la Estrella,  custodiada por San Pedro y San Pablo.

Las alhajas de Nuestra Señora de la Estrella se encuentran en poder de la Camarera doña Manuela Suárez Cordero.(7)

Altar de San José

Altar de Ntra. Sra. de los Dolores

Altar del Sagrado Corazón de Jesús

Altar de Ntra. Sra. del Rosario

Altar de la Divina Pastora

Altar de San Francisco

Altar de Ntra. Sra. del Carmen

Altar de Ntra. Sra. de la Antigua

Altar de Animas Benditas del Purgatorio

Altar del Niño Jesús

Altar de Ntra. Sra. de la Candelaria

Grabado del primitivo Libro de Actas de la Hdad. de Ntra. Sra. del Rocío de Coria 

En la feligresía de la Parroquia de Santa María de la Estrella, nace la Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de Coria, fundada el 21 de abril de 1849, por iniciativa del Presbítero D. José Jiménez Balderas y los Hermanos fundadores, Manuel Suárez Jiménez, Mariano Suárez y Juan Mejías Gómez, influidos por la fe y la religiosidad que encierra la Romería del Rocío.(8)

La constitución de la Hermandad se fundamenta en la participación en la Romería de forma organizada, bajo el amparo de la Iglesia a través de la creación de una Hermandad con un único fin, “Tributar los debidos cultos a la Reyna de los Ángeles, María Santísima Nuestra Señora bajo la milagrosa advocación del Rocío y se venera en su Ermita situada en el término de la Villa de Almonte, por una inspiración fervorosa y poseídos de la mayor ansiedad por la adoración debida a tan amante abogada de los pecadores”.

“De rodillas y con las luces encendidas y haciendo con la mano derecha el signo de la Cruz, juraron ante una imagen de la Santísima Virgen, defender en público y en privado el Dogma de la Pureza de María. Al mismo tiempo juraban cumplir los Estatutos de la Primitiva Hermandad de Almonte y conducir sin reparar en sacrificios a esta nueva Hermandad cada año a la Ermita del Rocío”.


“Una vez en el Sagrario, oraron de rodillas por las necesidades de la Iglesia, extirpación de las herejías, paz y concordia entre los príncipes cristianos; oraron por las intenciones del Sumo Pontífice Pío IX y por la Reina Gobernadora Doña Isabel II”.

 La Sacristía de la Parroquia de Santa María de la Estrella, sirvió como sede para su constitución por parte de un grupo de fieles a la advocación del Rocío.

Al día siguiente se celebró el primer Cabildo de elecciones, al que se invitaron a cuantos vecinos deseaban unirse como Hermanos a esta Hermandad; en el orden del día figuraban los siguientes puntos: elección del Mayordomo y los cargos de la primera Junta de Gobierno que dirigirá los designios de la Hermandad desde ese momento y durante la primera Romería. En este Cabildo es elegido Capellán de la Hermandad el Presbítero coriano D. José Castro Japón y la Junta de Gobierno compuesta por los siguientes Hermanos:  Mayordomo, D. José Jiménez Balderas, Pbro.; Alcalde 1º,  D. Juan Mejías Gómez; Alcalde 2º,  Mariano Suárez; Fiscal, Manuel Tinao Contreras y Secretario, Romualdo Antonio Cansino.


 Carta a la Primitiva Hermandad del Rocío de Almonte:

   En el día de ayer he tenido la satisfacción de ver instalada en esta Villa la Hermandad de Nuestra Madre y Señora María Santísima del Rocío, y rebosar de júbilo los fervorosos corazones de los individuos que la componen, por contemplar realizados los ardientes deseos que siempre ha tenido este vecindario de proporcionarse ocasiones de rendir el homenaje debido a tan milagrosa imagen de la Reina de los Ángeles, bajo dicha advocación.
 
    Orillados los inconvenientes que hasta ahora han podido impedir el colmo de aquellos, trata hoy de incorporarse con la primitiva Hermandad de esa Villa, para poder con las formalidades oportunas, verificar su deseada estación el corriente año y tributar a la Santísima Virgen las debidas gracias por el bien concedido; con cuya intención, de acuerdo de la misma corporación, dirijo a V.S. el presente para que se sirva poner esta pretensión en conocimiento de esa ilustre Hermandad, a fin de que tenga a bien acceder a la mencionada incorporación, remitiéndome certificación de lo que acordare para los usos convenientes, así como otra certificación de la Regla que en esta ha de observarse en lo sucesivo.
 
    Esta ocasión me proporciona a la vez la satisfacción de ofrecerme a V.S. con las facultades de la Hermandad que hoy dirijo, como su atento servidor y Capellán.  
   Dios nuestro Señor y su santísima madre guarde a V.S. muchos años.     Coria del Río, 23 de Abril de 1849

Fdo.: El Mayordomo                                                                        Fdo.: El Secretario
              D. José Jimenez, Pbro.                                                                D. Romualdo Antonio Cansino


En el año 1854 los Jardines de la Parroquia de Santa María de la Estrella, era el único lugar de enterramiento que existía en el municipio. Las distintas epidemias de cólera y fiebre amarilla saturaron dicho cementerio. Tras diversas discusiones sobre donde se construiría el nuevo cementerio, el Ayuntamiento designa como lugar provisional de enterramientos el Cerro de Cantalobos, propiedad  del Patronato de Juana Saavedra, designando posteriormente este lugar como definitivo tras su compra.(9)

En el año 1861, quedó inaugurado el Cementerio de Santa María Magdalena en la zona norte a extramuros de la localidad, en el Cerro de Cantalobos.

Para paliar en parte las mencionadas epidemias, se recibieron diversos donativos entre ellos el realizado por el  Arzobispado de Sevilla con una aportación de 1.500 reales.

Hasta pasados algunos años no comienzan junto a la Iglesia Parroquial la construcción de nuevas edificaciones, desplazándose una parte del núcleo de población hasta los alrededores de la Iglesia, aunque no de forma desproporcionada por temor a las subidas del río, ya que cuando se producían éstas, se tenían que utilizar pequeñas embarcaciones para desplazarse por algunas calles.

Según consta en los Archivos de la Hermandad de Ntra. Sra. de la Soledad:

"Año de 1829. Este dicho año salio sinco veses el rio. La primera ves el 24 de enero, la segunda el 19 de febrero;  la tersera el 3 de marzo; la cuarta el 28 de marzo; la quinta el 17 de abril Viernes Santo. Salio la Cofradía de la Soledad y los que yebaban los pasos yban descalsos por que estaba la caye llena de agua del río". (10)

La Parroquia de Santa María de la Estrella, también padeció de varias ocasiones la salida del Guadalquivir, como  ocurrió en el mes de marzo de 1892, donde además de inundarse las calles más céntricas el templo parroquial se llenó de agua y de barro, teniéndose que emplear a fondo un grupo de hombres y mujeres:

Por limpiar la iglesia del barro de las arriadas, 64 reales:

Se pagaron a cuatro mujeres cinco reales cada una, haciendo un total de 20 reales.

Por limpiar bancos y confesionarios 8 reales.

Por tres jornales para encalar la iglesia 36 reales.

Nuevos datos podemos aportar sobre la existencia de una imagen de la Virgen del Carmen en la Parroquia, celebrándose una Novena anualmente, cuyos gastos aparecen reflejados como gastos propios de la Parroquia, sin que contribuyera ningún grupo de fieles o cofradía alguna, tan solo en el año 1891, contribuye en el gasto de estos cultos D. Antonio Alfaro, siendo el importe  de la Novena 68 reales.(11)

Otro de los cultos importantes que se celebran a finales del siglo XIX y principios del Siglo XX, es la Novena de Ánimas, cuyo coste  era  de 160 reales, lo que hace suponer que estos cultos tenían una extraordinaria Solemnidad. Los Ministros de la Iglesia que participaban en ella percibían los honorarios, a lo cual había que añadir los gastos de alojamiento y la manutención de los mismos.(12)

En el año 1895, D. Anastasio Martín Suárez y su esposa Dª. María Serrano Chelles, matrimonio de profundas convicciones religiosas, donan el pavimento de todo el Templo Parroquial de Santa María de la Estrella, como así constaba en la inscripción existente hasta hace unos años en el pasillo central de la misma. De justicia es mencionar la aportación que hizo este matrimonio a todas las Hermandades corianas,  e incluso Manuela Suarez Cordero madre de Anastasio Martín, especialmente a las Hermandades de Ntra. Sra. de la Estrella, Ntra. Sra. del Rocío y a la de Ntra. Sra. de la Soledad.

Ntra. Sra. de la Soledad

El pavimento por el cual se colocó esta inscripción, se sustituyó a tras finalizar la Guerra Civil, aunque se mantuvo la inscripción que le mostramos.



El día 1 de Febrero de 1923, el Párroco D. José Tejero Bastante realizaría un inventario completísimo de los bienes muebles e inmuebles del Templo Parroquial de Nuestra Señora de la Estrella que a continuación relacionamos, documento que pone de manifiesto que por estas fechas, era además de una iglesia, un magnífico museo artístico-religioso de importantísima relevancia, donde se podían encontrar piezas escultóricas de Martínez Montañés(1568-1649) y lienzos de Francisco de Zurbarán (1598-1664), entre otros prestigiosos artistas: (13)


PINTURAS:

Un cuadro que representa al crucificado, situado junto a Ntra. Sra. de las Angustias.

Un cuadro que representa el Bautismo de Jesús, situado en la Capilla del Bautismo.

Un cuadro de Ntra. Sra. de Belén con molduras talladas, colocado en la Sacristía.

Un cuadro de Ntra. Sra. de Belén, situado junto al Altar de Ntra. Sra. del Carmen.

Un cuadro de Ntra. Sra. de Belén en cobre con moldura tallada, situado sobre la puerta de entrada a la Sacristía.

Un cuadro de San José, con moldura lisa y dorada, situado sobre al altar del Niño Jesús.

Un cuadro de Santa Ana, moldura pintada está muy deteriorado.

Un cuadro de Santa Ana, con moldura lisa y dorada, situado al lado de Ntra. Sra. del Carmen.

Un cuadro de un Crucificado, moldura tallada, situado sobre la puerta de la Capilla del Bautismo.

Un cuadro del Sagrado Desposorio, embutido en el Altar de San José.

Un cuadro con la imagen de un Crucificado, embutido en el Altar de Ánimas.

Un cuadro de Ntra. Sra. del Rosario, esta fijo en el altar del mismo nombre.

Un cuadro de San Nicolás de Bari, con moldura tallada y dorada, situado entre el Altar del Niño Jesús y el de Ánimas.

Un cuadro de San Joaquín con moldura tallada y dorada, se haya sobre el cuadro de San Nicolás de Bari.

Un cuadro de San Julio de Valón, con moldura tallada y dorada, se encuentra en el Sagrario.

Un cuadro del Nacimiento del Niño Dios, situado encima de la puerta de la torre.

Un cuadro de una dolorosa, situado al lado de San Francisco.

Un cuadro de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro, debajo de este cuadro hay una repisa para los candeleros, situado al lado de San Roque.

Un cuadro de San Expedito, situado al lado de San José.

Un cuadro de Santa Lucia,  situado al lado de San José.

Un cuadro de Santo Tomás de Villanueva, situado al lado de San Francisco.

Un cuadro de San Diego de Alcalá, ubicado junto a San Francisco.

Un cuadro de Santa Cecilia, situado al lado de la puerta del órgano.

Un cuadro de San Juan de Nepomuceno, se  encuentra en el interior de la Sacristía.

Un Cuadro de San Francisco de Paula, se  encuentra en el interior de la Sacristía.

Un cuadro del Ángel de la Guardia, se  encuentra en el interior de la Sacristía.

Un cuadro de la Sagrada Familia, se  encuentra en el interior de la Sacristía.

Un Cuadro de Santa Ana, se  encuentra en el interior de la Sacristía.

Un cuadro de San Rafael, se encuentra ante la Sacristía.

Un cuadro de Ntra. Sra. del Rosario, se encuentra ante la Sacristía.

Un Cuadro de San Miguel, se encuentra ante la Sacristía.

ALTARES:

En el Altar Mayor de Ntra. Sra. de la Estrella, la Santísima Virgen tiene corona, cetro y media luna de plata, el niño tiene corona y zapatos de plata. En el mismo altar están las imágenes de San Pedro, San Pablo, San Isidoro y Santo Tomás. La Señora tiene ráfaga de plata: hallándose su ropa y alhajas en poder de la camarera.

En el Sagrario hay un cuadro muy bueno que representa la cena, la imagen de la Purísima Concepción con corona y media luna de plata, Santa Gertrudis y Santa Bárbara: aquella tenía báculo y está en castillo de plata, en este altar hay un vaso con tapadera de cristal labrado, dos candelabros de platina, dos candeleros de metal amarillo, para cuatro velas cada uno, dos candeleros y una lámpara todo de metal.

En el Altar del Sagrado Corazón de Jesús, está la imagen  de su nombre de talla tamaño natural, dos arañas de metal dorado y cristal, tiene seis cubiletes cada una para las bujías, dos candelabritos de metal dorado con tres cubillos para velas, cuatro candeleros de madera torneada y doradas de un metro de alto, una cruz de metal dorado, dos candeleros pequeños de madera de medio metro de altura dorados, un juego de Sacras con moldura lisa dorada, hallándose en poder de la presidenta, ropas, flores etc…


En el Altar de la Purísima Concepción esta la imagen de su nombre, de talla y de tamaño natural, dos candeleros de madera torneados y dorados de un metro de altura, una cruz de metal dorado, seis candeleros de metal dorados y un juego de Sacras y atril de metal dorado, hallándose en poder de la camarera ropa y adornos.

En el Altar de San José está la imagen del mismo nombre tiene diadema, y vara de plata, seis candeleros de metal dorados, cuatro también de tamaño más pequeños, juego de sacras y atril, con molduras doradas, hallándose en poder de la camarera ropa y exorno.

En el Altar de Ntra. Sra. de los Dolores, esta la imagen del mismo nombre, que tiene corazón, cuchillo y corona de plata, en el que se haya las imágenes del Nazareno, San Felipe Neri y San Agustín.


En el Altar de Ntra. Sra. del Rosario, esta la imagen de su nombre con corona ráfaga y media luna de plata, se encuentran en él, las imágenes de Santo Domingo, Santo Tomás de Aquino, cuatro Ángeles con sus peanas, una grande tallada y dorada y otra más pequeña cuadrada y lisa  con un lucero tallado y dorado en madera para seis velas, se hallan en poder de la camarera alhajas, ropas y demás objetos de adorno.

Altar de San Francisco, la imagen de su nombre con diadema de plata, en el altar están las imágenes de San Francisco de Paula y de Santa Rosalía, los objetos a cargo de su camarera.

Al lado de la puerta del Baptisterio esta sobre una peana la imagen de San Roque, con diadema de platino.

En el Altar de la Divina Pastora, hay un cuadro de lienzo pintado al oleo con la imagen del mismo título, sacras, atril y dos candeleros dorados de madera y una cruz pequeña de metal dorado.

En el Altar de Ntra. Sra. del Carmen, esta la imagen del mismo nombre de tamaño natural y las de San Juan de Nepomuceno y San Cristóbal también de talla, tanto la Virgen como el Niño tienen coronas de plata.

En el Altar de Ntra. Sra. de las Angustias, la imagen del mismo nombre en lienzo pintado al oleo, con moldura pintada y dorada, así como y las imágenes de San Agustín y Santa Rita de Casia de talla.

En el Altar de Ánimas hay un cuadro grande pintado al oleo con marco de madera pintado y dorado, un crucifijo de madera, con corona, potencias y conteros de plata y ocho candeleros de metal dorado.

En el Altar del Niño Jesús, la imagen de su nombre, con potencias y zapatitos de plata, un Cáliz pequeñito de plata, la ropa se halla en poder de la camarera.

En el coro bajo se halla un Altar de San Antonio donde se venera la imagen, de talla, con diadema de plata, el Niño de San Antonio con potencias también de plata.

En el coro bajo hay una urna tallada y dorada en fondo negro, dentro se haya la imagen de Ntra. Sra. de los Dolores, con corona de plata.

Junto al Altar de Ntra. Sra. del Rosario hay una urna pintada en nogalina, de madera lisa, dentro hay una imagen de Ntra. Sra. de la Concepción, con corona de platino.

Todos los altares menos el de San Antonio, tiene aras con sus reliquias, lienzo de cáñamo, mantel y sobre mantel, las demás ropas en poder de la camarera.

DEPÓSITOS:

Uno de poca cabida situado en frente de la Parroquia donde se guardan varios enseres de la citada Parroquia.

Otro situado en Calle Francisco García nº 10, donde se guardan los restos del antiguo monumento y el armazón de algunos pasos para el Corpus Christi.

En 1929 la Parroquia de Santa María de la Estrella, figura como socio titular del Congreso Mariano celebrado en Sevilla entre los días 15 y 21 de mayo. Según podemos saber la Hermandad del Rocío asistió con el Simpecado y todas sus insignias, desplazándose en el popular “Vaporcito” hasta Sevilla. (14)

Desde el día 1 de enero 1931  de su puño y letra, el Administrador Parroquial puntualiza con fidelidad absoluta en el Libro de Fábrica, Entierros, Bautizos, Casamientos, adquisición de incienso para todo el año, vino para consagrar, recibos de luz, aceite para las luminarias, suscripciones a revistas religiosas, asignaciones de los Ministros, Sacristán, Chochantre, transporte de los Santos Óleos, cosario, limpieza y planchado del ajuar de Culto.

Interesante relación es la que aparece referida a la celebración de Cultos a las imágenes, en los cuales participó el Párroco D. José Tejero Bastante, la edad y el estado de salud del Párroco hicieron que el Arzobispado nombrará como Administrador Parroquial al Presbítero D. Esteban Rodríguez Núñez.

El año 1931 comienza con absoluta normalidad. En el mes de marzo, se celebraron entre otros los cultos previos a la celebración de de la Semana Santa, un Quinario a Ntro. Padre Jesús de la Vera+Cruz,  un Septenario a Ntra. Sra. de la Soledad y otro Septenario a Jesús Nazareno. Durante la Semana Santa desfilaron procesionalmente las tres Hermandades: la de Ntro. Padre Jesús Nazareno,  la de Ntro. Padre Jesús de la Vera+Cruz y la de Ntra. Sra. de la Soledad (Viernes Santo) y el Domingo de Resurrección.(15)

El día 12 de mayo de 1931, en un ambiente extraordinariamente tenso, se reproduce en Coria del Río, lo que había sucedido en otros pueblos y ciudades de nuestro país el día anterior, aunque pocos podían imaginar lo que sucedería en nuestro municipio. 

Antes de asaltar el Templo Parroquial de Santa María de la Estrella, entraron en la casa-almacén de la Parroquia, situada en la calle José Nakens nº 10, (actual calle Iglesia), donde se guardaban enseres que tenían un uso limitado a determinas fechas del calendario litúrgico, las pérdidas fueron muy importantes.

En la Parroquia, ante la oposición del D. Esteban y de otras personas de su entorno, los asaltantes hicieron oídos sordos, destruyendo  documentos del Archivo de la Parroquia, enseres de Culto, retablos, imágenes, autenticas joyas de orfebrería, ornamentos y una inigualable colección obras de arte pertenecientes a la Parroquia, de prestigiosos artistas como Martínez Montañés y Zurbarán, entre otros.

Según el inventario realizado por D. Esteban Rodríguez Núñez al ser nombrado Coadjutor Encargado en la Parroquia estaban establecidas la siguientes Hermandades y Asociaciones:(16)

Hermandad de Nuestra Señora de la Estrella, Hermandad de Nuestra Señora del Rosario, Hermandad de las Ánimas Benditas del Purgatorio, Sagrado Corazón de Jesús, Apostolado de la Oración.

 

Ntra. Sra. del Rosario, año 1890

Existían además un número importante de imágenes que recibían culto en la Parroquia: Nuestra Señora de la Estrella, Nuestra Señora del Rosario, Sagrado Corazón de Jesús, San Pablo, San Leandro, San Isidro, Virgen Inmaculada Concepción, San Antonio de Padua, Nuestra Señora de la Antigua, Santa Rita de Casia, San Agustín, La Divina Pastora, Nuestra Señora de los Dolores, San Roque, Nuestra Señora del Carmen, San Francisco de Asís, San José y Nuestra Señora de la Candelaria.

Santísimo Cristo de la Vera+Cruz

En la Ermita de San Juan Bautista estaban establecidas dos Hermandades, la de Vera+Cruz y la de Jesús Nazareno. De la primera resultaron enormemente dañadas las imágenes de Ntro. Padre Jesús de la Vera+Cruz y de Nuestra Señora de la Concepción, hasta el punto de que la Virgen no pudo ser restaurada, en cambio el Santísimo Cristo sí.

De la Hermandad de Jesús Nazareno, la imagen del Santísimo Cristo fue dañado enormemente, aunque de menor consideración fueron los daños a la Virgen del Carmen. Pasados unos meses D. Antonio Sánchez Gómez, Hermano Mayor de la Hermandad mandó a restaurarlas.

Ntra. Sra. del Carmen, en la Ermita del Cerro

 

La Capilla de Ntra. Sra. de la Soledad, fue literalmente arrasada, la imagen de la Virgen dañada barbaramente, el Cristo Resucitado y el Cristo Yacente, no pudieron desfilar procesionalmente tras este fatídico día. La Capilla de Ntra. Sra. del Rocío no fue asaltada.

Días más tardes hicieron plateros y anticuarios un negocio sin precedentes.  En cambio otras personas habían guardado estos elementos religiosos que iban encontrando con intención de devolverlos, entregándolos progresivamente al Párroco, o a personas cercanas a la iglesia, los daños eran importantes, donde desapareció de buena parte de nuestra historia.

Ntra. Sra. de la Estrella

El Ayuntamiento publicó un Bando indicando que todos los objetos encontrados, fuesen entregados en la Parroquia o en el Ayuntamiento, el cual habilitó varios espacios para depositarlos, sin que por ello la Autoridad Municipal tomara ningún tipo de medidas, a quienes de forma voluntaria lo hiciesen. Los objetos pertenecientes a la Iglesia Parroquial, Ermita del Cerro y Soledad fueron entregados  en el Ayuntamiento, Escuela de niños nº 1, en la cárcel municipal, en el Juzgado municipal y Administración de Arbitrios: (17)

La primera imagen que se expuso al culto fue la de Ntra. Sra. del Rosario, bendecida el 21 de octubre de 1931, por D. Esteban Rodríguez Núñez, y realizada por D. Luis Sosa Pineda, con los restos de una imagen antigua existente en la Parroquia. (18)

La primera imagen que el Arzobispado autorizó su restauración fue  la del Santísimo Cristo de Vera+Cruz, el día 18 de diciembre de 1931, por D. Antonio Castillo Lastrucci con una condición, que fuese supervisada por D. Antonio Muñoz Torrado, Presidente de la Junta Diocesana de Arte del Arzobispado de Sevilla y Beneficiado de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla.

En los primeros albores del año 1932  fue autorizada el día 14 de enero,  la restauración de Ntra. Sra. de la Soledad, el por el escultor D. Francisco Ruiz Rodríguez, también supervisada por D. Antonio Muñoz Torrado. Ésta fue la única imagen que pudo ser restaurada de la Ermita de la Soledad.

El día 8 de febrero de este mismo año se autorizó la restauración de los dos titulares de la  Hermandad de Jesús Nazareno, la imagen del Cristo y de la Santísima Virgen del Carmen, también bajo la inspección de D. Antonio Muñoz Torrado, ya que ambas imágenes tenían una antigüedad considerable. Una vez restaurada la imagen de Ntra. Sra. del Carmen presidió el altar mayor bastantes meses. (19)

La restauración de la Parroquia duró prácticamente unos 8 años, aunque ello no impidió, según consta en el "Libro de Fábrica" de este periodo, celebrar cultos a determinadas imágenes en la casa alquilada por D. Esteban, donde habilitó un espacio para dicho menester.(20)

Algunos miembros de Hermandades que presentían lo que se avecinaba, pudieron esconder lo que buenamente pudieron: Joaquina “la de Modesto”, Camarera de la Virgen de la Soledad, de forma sigilosa pudo guardar en los Astilleros del municipio, el Melodium de la Capilla de la Soledad y una valiosa lámpara del siglo XVII; Francisco Blanco Campos hizo lo propio con el Simpecado de la Hermandad del Rocío, oculto durante varios periodos en dos domicilios de la Calle Nueva; la Virgen de la Soledad y el Cristo de la Vera+Cruz, imágenes que tras ser restauradas, tuvieron que ser ocultadas por  Luis Sosa Pineda y Vicente Ortega  Alfaro en varios domicilios de la localidad.

Ya en 1932 la Parroquia de Santa María de la Estrella recupera  dentro de una tensa calma, una vida espiritual casi con normalidad, a pesar de que muchas de las imágenes a las que se le rendían culto, bien están en esos momentos restaurándose, o bien se están realizando imágenes nuevas.

A lo largo del año se celebraron los siguientes cultos: Un Septenario a la Virgen de la Soledad, “tras haber sido restaurada con un resultado poco satisfactorio por el taller de D. Francisco Ruiz Rodríguez”, y pendiente de autorización por el Arzobispado para ser restaurada por D. Antonio Castillo Lastrucci). Un Septenario a San José, escultura desaparecida. Un Quinario al Sagrado Corazón de Jesús, un Quinario a Nuestro Padre Jesús de la Vera+Cruz, (imagen restaurada también por Castillo Lastrucci y bendecida de nuevo, por el Cura Ecónomo, D. Esteban Rodríguez Núñez en febrero de 1932). Un Triduo a Jesús Nazareno, (en proceso de restauración). Un Triduo a Cristo Rey, un Triduo a la Virgen del Rosario, un Triduo a la Virgen de la Estrella, (en esos momentos se estaba realizando una nueva imagen). Una Novena de Ánimas y una Procesión Claustral.

El día 16 de febrero de 1933, fallece el hasta ese momento Párroco de Santa María de la Estrella, D. José Tejero Bastante.

En el mes de marzo se celebra un Septenario a San José; en abril un Septenario a Ntra. Sra. de la Soledad y a Ntra. Sra. del Carmen; una Novena de Ánimas; un Quinario a Ntro. Padre Jesús de la Vera+Cruz; un Triduo a Cristo Rey, a Ntra. Sra. del Rosario,  a San Antonio y  a Ntro. Padre Jesús Nazareno;  una procesión Claustral, una Octava al Corpus Christi, una Octava a la Inmaculada y se celebraron dos Triduos a Ntra. Sra. de la Estrella, uno en el mes de mayo y otro en octubre.

En el mes de agosto se crea la Sección Adoradora Nocturna de Coria del Río, de la cual le ampliamos toda la información, en el apartado correspondiente.


En el mes de enero de 1934, recibe comunicación de la Secretaria y Cámara de Gobierno del Arzobispado de Sevilla, autorizando la bendición tras su restauración de Ntra. Sra. de la Soledad y la nueva imagen de Ntra. Sra. del Rosario, adquirida para la Parroquia por Dª. María Ruiz Alfaro, ambos trabajos realizados por el ilustre imaginero D. Antonio Castillo Lastrucci.

Ntra. Sra. del Rosario


En 1934, además de los cultos descritos en 1933,  se celebró en el mes de mayo un Triduo al Simpecado de la Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de Coria, que desde el año 1931, había permanecido oculto en los números 21 y 23 de la calle Nueva, a pesar todo esto, la Hermandad peregrinó por Pentecostés cada uno de esos años con el Simpecado.

Luis Sosa Pineda, escribía para el periódico “La Unión”, una amplia crónica sobre los Cultos a la Virgen, (Simpecado) y la entrada y salida de la Hermandad.(21)

"El día 14 de mayo comenzó un solemne triduo en honor de Nuestra Señora del Rocío, bajo la augusta presencia de Jesús Sacramentado y costeado por don José Anastasio Martín, Hermano Mayor Perpetuo de esta Real Hermandad de Nuestra Señora del Rocío. Las tres noches estuvo nuestro templo concurridísimo, pero sobre todo la ultima en la que las amplias naves de esta Parroquia eran casi insuficientes para contener tantas personas de todas las clases sociales.

Terminados los cultos se organizó una procesión con el Simpecado de la Virgen, tan espontáneamente que no dio lugar a contenerla, a pesar de no haber sido gustoso el Hermano Mayor por no creerlo oportuno. Y a partir de este momento no hay pluma que pueda describirlo por ser una verdadera apoteosis.

La procesión en la entrada y salida de la Virgen han sido tres actos que Coria no recuerda haber presenciado jamás. El entusiasmo era indescriptible; todo el pueblo se sumó a ello, dejando los malices de ideas y todo esto porque Coria desea salir del ambiente laico en que vivimos, para penetrar otra vez en nuestras tradiciones, fiestas religiosas. Así lo ha demostrado este año.

La Virgen del Rocío era vitoreada y aplaudida por momentos. Todo el pueblo rodeaba la carroza de la Virgen, sin cesar de dar vivas a la Blanca Paloma. Un grupo de jóvenes de la localidad cantaban himnos alusivos y la Banda de Música del pueblo interpretaba escogidas partituras.  Todo esto mezclado con ese bullicio que la Blanca Paloma pone en el corazón del más empedernido.

Estos hermosos actos han coincidido casi con el aniversario del 12 de mayo del 1931. ¡Cuántas oraciones se habrán escapado de algunos corazones que verdaderamente te aman para decirte: Madre mía haz que brille sobre nosotros la aurora de la paz  que tanto deseamos todos y los odios que existen en este pueblo, desde que la semilla Santa de la religión fue arrancada de los corazones!".

No quiero terminar sin antes consignar que las autoridades, en esta ocasión se han portado de una manera loable, pues debido en parte a su actuación y al fervor con que Coria a seguido estas fiestas no ha habido que lamentar el menor incidente”.

En el Libro de Fábrica en las páginas correspondientes al año 1935, figuran la celebración de los siguientes Cultos, donde tuvo participación el Cura Ecónomo  de Santa María de la Estrella: un Triduo a Jesús Nazareno, un Triduo a San José, un Triduo a Ntra. Sra. del Rocío (al Simpecado de la Hermandad del Rocío de Coria);  un Triduo a la Ntra. Sra. de la Soledad, un Triduo a Cristo Rey, un Quinario al Sagrado Corazón de Jesús, un Quinario a Ntro. Padre Jesús de la Vera+Cruz, una Octava a la Inmaculada, una Novena a San Antonio, una  Novena de Ánimas, una procesión de Claustral y por último un Triduo a la Patrona Ntra. Sra. de la Estrella,  en los meses de mayo y octubre.

En 1936, los cultos que se celebran, o al menos los que figuran registrados,  es inferior al de años anteriores, aunque existe constancia documental de algunos actos que no constan en el mencionado Libro de Fábrica.

Entre los meses de enero a finales de junio se celebran  un Septenario a San José cantado, un Septenario a la Virgen de la Soledad, un Quinario a Ntro. Padre Jesús de la Vera+Cruz y finalmente un Triduo al Sagrado Corazón de Jesús.

Este año sin embargo no se celebraron los cultos al Simpecado de la Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de Coria, por la amenaza anónima recibida en el domicilio del Hermano Mayor, D. Francisco Blanco Campos, dirigida a él  y al Carretero  Pedro Japón Campos. "Si la Virgen y la Carreta van al Rocío, vais a tener problemas.... ".(22)

A estas amenazas tuvo que salir al encuentro el propio Alcalde, poniéndolo en conocimiento del Gobernador Civil, por temor a que sucedieran hechos que con posterioridad se tuvieran que lamentar:

“Tengo el honor de comunicar V.E. que existiendo en esta población un ambiente de hostilidad con motivo de la entrada y salida de la Hermandad del Rocío, por haber servido de pretexto otros años para manifestarse en un plan de menosprecio, me permito manifestarle a V.E. que para evitar las alteraciones de orden que pudieran originarse con este motivo, desé instrucciones para que dicha Hermandad verifique la salida y entrada en esta población en la madrugada de los días respectivos”.

 Vista de la torre de la Iglesia Parroquial desde la calle Pinta

 A mediados de julio tras estallar la Guerra Civil, figuran anotados: un Triduo a Cristo Rey,  un Septenario a la Virgen de la Soledad, (con motivo de la salida extraordinaria del mes de agosto); una Octava a la Inmaculada, una Novena de Ánimas, un Triduo a San Antonio y finalmente un Triduo a la Patrona y titular de la Parroquia, en los meses de mayo y octubre.

Salida extraordinaria de Ntra. Sra. de la Soledad, agosto de 1936

En los primeros días del año 1937, se celebró las Bodas de Plata como Sacerdote del Coriano D. José Suárez Sosa, quién se había ordenado como Ministro de la Iglesia en el año 1912.

 

En 1937 la Hermandad de Jesús Nazareno y Nuestra Señora del Carmen es la primera Hermandad que se reorganiza, procesionando durante la Semana Santa desde la Ermita de San Juan Bautista hasta la Parroquia, realizándose una solemne procesión por los jardines de la Parroquia (antiguo Cementerio), acompañada por 150 Hermanos Nazarenos y de una Verónica. La Hermandad que hasta el momento estaba radicada circunstancialmente en la Ermita de San Juan Bautista desde mediados del año 1868, tras haber peregrinado anteriormente por otras capillas, tiene sus días contados en esta Ermita del Cerro, principalmente por falta de espacio. Reunidas las Juntas de Gobierno junto con D. Esteban Rodríguez Núñez, acuerdan solicitar al Arzobispado de Sevilla autorización para su traslado y finalice de una vez por todas con la situación que la Hermandad de Jesús Nazareno se encontraba. Finalmente con autorización del Párroco y del Arzobispado de Sevilla, y con la inestimable colaboración del Ayuntamiento  se construyó la Capilla conocida con el sobre nombre del Carmen.

Por el mes de mayo de 1937, D. Esteban Rodríguez Núñez,  Cura Ecónomo de la Parroquia de Santa María de la Estrella, acompañado del Hermano Mayor D. Antonio Sánchez Gómez y un Vocal de la Hermandad de Jesús Nazareno, fueron recibidos por el Excmo. Sr. Cardenal de Sevilla D. Eustaquio Ilundain Esteban, para tratar entre otros asuntos, la ubicación definitiva de la Hermandad.

Una vez visto el expediente presentado por la Hermandad al Arzobispado de Sevilla, se reunió la Comisión Diocesana de Bienes Económicos bajo la presencia y testimonio de lo cual firmaron y dieron fe: el Emmo. Sr. Cardenal Arzobispo y asistiendo el M. I. Sr. Vicario General del Arzobispado, D. Jerónimo Armario, el M. I. Sr. D . Tomás Pérez Sánchez y D. José Arias Burgos, vocales del Consejo y el Canciller que suscribió y firmó este texto: “Sobre la construcción de una Capilla en terrenos de la Casa Rectoral de Coria del Río, con entrada por la Iglesia Parroquial, y ofreciendo a cambio del usufructo del terreno sobre el que se desea edificar la Capilla, un retablo de su propiedad dedicado a la Virgen del Carmen en la mencionada Parroquia; estimaron que debían dar y daban su consentimiento, cuanto fuera necesario en derecho para la permuta o cambio solicitado“.(23)

En otro documento posterior firmado por S.E. el Cardenal Arzobispo de Sevilla y remitido a la Hermandad con fecha del 27 de Octubre del 1937:

"Certifico que una vez cumplimentado todos los requisitos de derecho, y visto lo cánones 1532 del Código de Derecho Canónico se decretó lo siguiente:

1º.- Autorizamos a la mencionada Hermandad para que pueda construir una Capilla en terrenos del jardín de la Casa Rectoral de Coria del Río, con entrada por la Iglesia Parroquial.

2º.- La Casa Rectoral conserva el derecho de propiedad del terreno sobre el que ha de edificarse la Capilla proyectada, pues solo cedemos el usufructo del dicho terreno y aceptamos en compensación la donación que hace la Hermandad a la Parroquia de Coria del Río del retablo de su propiedad dedicado a la Virgen del Carmen el cual se anotará en el inventario, como propiedad de la Parroquia por esta donación.   

3º.- Una vez construida la Capilla proyectada, se nos comunicará para que autoricemos su bendición y apertura al culto".

Desde el Arzobispado de Sevilla se había solicitado a la Hermandad aportase la siguiente documentación: Erección Canónica, certificación de la aprobación de sus Reglas por la Autoridad Eclesiástica, plano de la construcción señalándose el lugar de acceso a la Capilla, acreditación de la propiedad del terreno, acreditación de la titularidad del terreno y medidas de los mismos y  por último la valoración del retablo que la Hermandad de Jesús Nazareno había entregado a la Iglesia en contraprestación al usufructo del terreno de la capilla que se iba a construir.

D. Esteban Rodríguez, prestó aprobación al proyecto y al presupuesto de la obra a ejecutar, así como los medios con los que contaba la Hermandad de Jesús Nazareno para acometer dichas obras. La Hermandad contaba con los materiales donados hasta la fecha que alcanzaba la cifra de 2.000 pesetas, así como un efectivo en metálico de 3.000 pesetas destinadas a la compra de los materiales que faltan y la mano de obra, unas 5.000 pesetas.

La única documentación que no pudieron presentar fue la acreditación de Erección Canónica y las Reglas de la Hermandad, ya que los documentos fueron destruidos en sucesos ocurridos en mayo de 1931 al encontrarse dicha documentación en el Archivo Parroquial.

Una vez construida y terminada la Capilla anexa a la Iglesia Parroquial de la Estrella, D. Esteban Rodríguez remitió un oficio al Arzobispado de Sevilla con fecha del día 16 de marzo de 1938, dando cuenta de la finalización de la obras de la Capilla de la Hermandad y solicitando la oportuna licencia para su bendición y apertura al culto.

Los pasos salieron en procesión desde la Ermita de San Juan Bautista, el 13 de abril, Miércoles Santo, bendiciéndose la Capilla en el momento que se habían desmontado los pasos, el día 24 de abril de 1938, estableciéndose  canónicamente la Hermandad de Jesús el Nazareno y Ntra. Sra. del Carmen en la Parroquia de Santa María de la Estrella, haciendo su salida cada Miércoles Santo y en el mes de Julio con motivo de la festividad de la Virgen del Carmen, siendo en el año 1938 cuando por primera vez la Patrona de los Marineros se asoma al río.


En la recta final del verano y haciéndolo coincidir con la festividad de la Natividad de la Santísima Virgen, la Parroquia puso al culto la imagen de Ntra. Sra. de la Estrella,  obra  prestigioso Escultor D. Antonio Castillo Lastrucci.

Ntra. Sra. de la Estrella, Patrona de Coria del Río y titular de la Parroquia


En 1938, en el Libro de Fabrica, aparecen entre otras las siguientes anotaciones, referidas a las celebraciones que se han desarrollado a lo largo del año.

Una procesión claustral, una procesión por la feligresía, un Septenario a Ntra. Sra. de la Soledad, un Quinario al Sagrado Corazón de Jesús, un Quinario a Ntro. Padre Jesús de la Vera Cruz, una Novena a Ntra. Sra. de la Estrella, una Novena a  Ntra. Sra. del Carmen, un Triduo a Cristo Rey,  un Triduo a la Virgen del Rocío (Simpecado de la Hermandad), un Septenario a San José, una Novena de Ánimas y un Quinario a San Antonio.

Finaliza la Guerra Civil y llegados al mes de Junio de 1939, el Presbítero D. Esteban Rodríguez Núñez, que había ejercido como Administrador Parroquial y con posterioridad desde febrero de 1933, tras el fallecimiento del anterior Párroco Don José Tejero Bastante, ocuparía el cargo de Cura Ecónomo de Santa María de la Estrella, toma posesión como Párroco.(24)

"En la Villa de Coria del Río, a 18 de junio de 1939, ante los testigos, Don Pedro Carrellán, Presbítero, Don Lino Muñoz Barbes, Presbítero y en presencia de mi el infrascrito D. Antonio de los Aires Lagares, como Notario, el Presbítero D. Manuel Martín Campos, el Presbítero Delegado por el Sr. Teniente Arcipreste de Sevilla, en virtud de las normas dadas por el Eminentísimo y Reverendísimo Sr. Cardenal Arzobispo de Sevilla, dio posesión, real, corporal  o quasi  de la Parroquia de Nuestra Señora de la Estrella de ésta,  al Reverendo y Presbítero D. Esteban Rodríguez Núñez, nombrado Párroco de la misma por su Excelencia Eminentísima Reverendísima y de la cual Parroquia habrá recibido comunicación Canónica,  el día doce del actual, leída en la puerta de la Iglesia el nombramiento y mandato de posesión,  el nuevo Párroco entró en el templo pasando al Altar Mayor donde se rezó la antífona y oración de la titular, recibiendo posesión acto seguido del Sagrario, asiento,  presidencia del Coro, Pila Bautismal, Confesionario, Púlpito, etc…

Y para que así conste se extiende la presente, que firma el Sr. Delegado y el nuevo Párroco, y los testigos, antes nombrados, de todo lo cual, doy fe, fecha ut supra".

Toma de posesión de D. Esteban Rodriguez Núñez como Párroco de Santa María de la Estrella, 18 de junio de 1939

A mediados de septiembre de 1940, tras la celebración de las Fiestas Patronales y la Novena a la Virgen de la Estrella, comienzan las obras de remodelación del Sagrario, donando meses más tarde el Ayuntamiento de Coria del Río, el zócalo de cerámica trianera valorado en 2.000 pesetas, que actualmente luce éste lugar sagrado.(25)

El domingo 8 de agosto de 1948, a las 11 de la mañana Su Eminencia el Cardenal Segura, bendecía el nuevo retablo de la Parroquia de Santa María de la Estrella, siendo realizado por los artistas: Francisco Vélez Bracho, Bravo Morales y Morilla, por un importe de 130.000 pesetas.




Importante acontecimiento tuvo lugar en Coria del Río el día 7 de junio de 1955, con motivo de la primera Misa del recien ordenado Sacerdote D. José Rodríguez Vázquez, en la Parroquia de Santa María de la Estrella, de la que sería posteriormente Coadjutor.

 

D. José Sebastián y Bandarán, Capellan Real y Orador Sagrado en este acto, D. Lino Muñoz y D. José Rodríguez

Corpus Christi de 1955, calle Cervantes con Zurbaran 


En diciembre de 1955, con motivo del 25 aniversario de la Ordenación Sacerdotal de Don Esteban Rodríguez Núñez, las Hermandades, Asociaciones Piadosas y la Feligresía de la Parroquia de Santa María de la Estrella, hacen entrega del Sagrario de Plata, obra de Cayetano González.

En la imagen: D. José Rodríguez Vázquez, Coadjudtor; Don Esteban Rodríguez, Párroco y el Sacerdote D. Anibal González, sobrino del autor del Sagrario de plata.




Por estas fechas surge en la feligresía de la Parroquia de Santa María de la Estrella una nueva Hermandad, la de Marineros de Ntra. Sra. del Carmen.

Para formar parte de su Junta de Gobierno debían ser Marineros de Profesión o estar inscrito en el Instituto de la Marina Española.

La Hermandad estaba obligada atender debidamente los Cultos en honor a la Sagrada Imagen y en su virtud celebrará para honrar a nuestra excelsa Madre la Santísima Virgen del Carmen, con el mayor esplendor y solemnidad posible un Triduo o un Septenario en los días previos  al 16 de julio, festividad de Ntra. Sra. del Carmen.(26)

Otro de los artículos interesantes de estas Reglas expresaba la obligación de todos los Hermanos llevar interiormente en todo momento el Santo Escapulario del Carmen  y además otro mayor para llevarlo exteriormente en las fiestas que celebre la Hermandad.

El Código de Derecho Canónico en su canon 711, párrafo 1º expresa lo siguiente: No se erigirá ni aprobarán en un mismo lugar varias cofradías o pías uniones del mismo nombre y fin.

Este artículo del Concilio Vaticano II,  dificulta la existencia de dos Hermandades con la misma advocación  en una misma población, en una misma feligresía  y en un mismo templo, todo ello unido particularmente a la circunstancias de las dos Hermandades que provocan entre otras circunstancias, la fusión de ambas Hermandades, para lo cual D. Manuel Marroco Merino informa y certifica lo siguiente:

Don MANUEL MARROCO MERINO, Pbro. Cura Párroco de la de Nuestra Señora de la Estrella, de esta Villa.

CERTIFICO: Que dada la situación actual de las Hermandades, de Penitencia de Ntro.  Padre Jesús Nazareno y Ntra. Sra. del Carmen y la de Gloria de Marineros de Ntra. Sra. del  Carmen, juzga ser muy beneficiosa y desde el punto de vista Pastoral utilísima la UNIFICACION  o FUSION que ambas asociaciones proyectan  y solicitan, a fin de mantener más viva en la feligresía la Devoción Mariana del Carmen y evitar la dispersión de esfuerzos y recursos que suponen dentro del mismo Templo  y feligresía dos imágenes de idéntico título y dos asociaciones de idéntico fin.

Al mismo tiempo cree que esta unión  que reforzará el culto a la Sagrada Imagen de Jesús Nazareno, desde antiguo venerada en esta feligresía, ya que quedaría así HERMANDAD DE NAZARENOS Y MARINEROS  DE NTRO. PADRE JESÚS NAZARENO Y NTRA. SRA. DEL CARMEN.

Y para que conste expido el presente en Coria del Río, a 30 de julio de 1966.

El Párroco

Fdo. Manuel Marroco Merino

 

Ante la solicitud de ambas Hermandades y el informe favorable del Párroco, el Arzobispado decreta lo siguiente:(27)

1.-  Las dos Hermandades mencionadas se transforman a partir de la fecha en una sola, con el titulo Hermandad de Nazarenos y Marineros de Ntro. Padre Jesús Nazareno  y  Ntra. Sra. del Carmen. Todos los derechos y privilegios, bienes y enseres de ambas Hermandades, se refunden en la nueva Hermandad, la cual será de Penitencia y estará establecida en su Capilla de la Iglesia Parroquial.

2.- Proceda a la redacción de las Reglas de la nueva Hermandad, en las que se recogerá  el espíritu, finalidad y cultos de ambas Hermandades y una vez aprobada en Cabildo conjunto, se someterá a la aprobación de este Arzobispado.

3.- La Imagen de Ntra. Sra.  del Carmen de la Hermandad de Jesús Nazareno, será expuesta al culto bien en la Ermita del Cerro alto, bien en alguna otra iglesia o ermita  de la localidad, donde pareciere más conveniente a la nueva Hermandad de acuerdo con el Rvdo. Sr. Cura Párroco.

Dado en Sevilla a doce de septiembre de 1966.- José María, Cardenal Arzobispo de Sevilla: Rubricado. Por mandato de su Eminencia Reverendísima el Cardenal arzobispo,  mi Señor: Andrés Galindo Srio. Canc. Rubricado.

Lo que pongo en conocimiento a todos los efectos.

 



Gran expectación a la llegada de Ntra. Sra. del Carmen, septiembre de 1955

Como bien  se indica en los párrafos anteriores la imagen de la Virgen del Carmen de autor desconocido, permanece en la Ermita de San Juan Bautista y la talla de la Virgen  de la Hermandad de Marineros que fue bendecida  en septiembre de 1955, actualmente se encuentra en paradero desconocido, ignorando en estos momentos quien es su autor.

La nueva talla de Ntra. Sra. del Carmen llevada por sus Hermanos


En la feligresía de la Parroquia de Santa Maria de la Estrella, a partir del año 1996, un grupo de jóvenes con deseos de crear una nueva Hermandad, la de la Sagrada Entrada en Jerusalén, se constituyen como Asociación de Fieles el 24 de junio de 1999.(28)

El 18 de mayo de 2001 como Agrupación Parroquial; y el 8 de mayo de 2007 como Hermandad de Penitencia, contando actualmente en nómina con más de 700 hermanos y hermanas.

En Septiembre de 1999, una Comisión constituida a tal efecto, por la entonces Asociación de Fieles de la Sagrada Entrada en Jerusalén, con el Vº Bº del entonces Párroco, y Presidente de aquella Asociación, Don Enrique María Carrasco Zamudio, (Q.E.P.D.) y encabezada por su Vicepresidente 1º,  José Manuel de la Villa Bermejo, emprenden el camino en buscar de un escultor imaginero para la ejecución de la Sagrada Imagen.

Sería Don José Miguel Verdugo Rasco, aún en aquel tiempo seminarista, quien a través de Don Luis Joaquín Rebolo González, entonces también seminarista, quien los informa  sobre el taller de Darío Fernández Párra, a la sazón en la Calle Divina Pastora de Sevilla, en la collación de Santa Marina, firmando con él la ejecución del Señor y el pollino, siendo la primavera del año 2000, dejando a éste que fuese trabajando en él a su propio antojo e inspiración, terminando el pollino a finales del 2000 y al Señor tras la Semana Santa del año 2001.

Esta Asociación de Fieles se constituye en Agrupación Parroquial en mayo de ese mismo año, programando la Bendición del Señor para el 29 de junio de 2001, con el entonces Párroco, Don Francisco Silva Limón, Vicario de la Zona Oeste y Canónico de la S.I. Catedral de Sevilla (Q.E.P.D.)

A partir de ahí, ya en el año 2005 se contrataron las Imágenes de San Pedro y una Niña Hebrea, estrenadas el Domingo de Ramos de 2006; siendo en 2007 la Bendición de San Juan Evangelista; y en 2009, las imágenes del anciano y el niño hebreo.

Siendo ya Hermandad de Penitencia, y su Hermano Mayor Domingo Vázquez Madroñal, en el año 2010 se encarga la anhelada Dolorosa, María Santísima de la Victoria, siendo bendecida el 23 de octubre de 2011, por su Párroco y Director Espiritual, Don Antonio Santos Moreno.

En la Semana Santa de 2016 procesionó por las calles de nuestra localidad por vez primera María Santísima de la Victoria, bajo Palio, junto al Santísimo Cristo de la Salud, siendo sin duda el estreno más destacado en los últimos años de esta Hermandad. Para ello ha lucido un palio azul bordado en aplicaciones, adquirido a la Hermandad Sacramental de San Juan de Aznalfarache. El ajuar de la Santísima Virgen, fue cedido por las Hermandades de Coria del Río, para de este modo, llevar algo de cada Virgen de la localidad.


En el mes de julio de 2016, la Hermandad Nuestra Señora de la Estrella recibe del Arzobispado de Sevilla la comunicación mediante decreto de la concesión del título de Sacramental a la Hermandad de Ntra. Sra. de la Estrella de Coria del Río.


Notas:

1.- “Nuestra Señora de la Estrella de Coria del Río (Sevilla), una iglesia de la repoblación en la Ribera del Guadalquivir”. Rafael Gómez Ramos, Universidad de Sevilla, Laboratorio de arte 27, 2015.  

2.- “Apuntes para una Historia: La Iglesia de Ntra. Sra. de la Estrella”. Juan Ramón Rodríguez Franco, Revista de Feria Edita: Ayuntamiento de Coria del Río, 1983,  págs.25, 27, 29 y 31.

3.- “La Noria Almohade aparecida en la calle Iglesia y su leyenda de la mora Zamela”. Ricardo Ronquillo Pérez. Revista de Feria, edita: Ayuntamiento de Coria del Río, págs. 13, 14, 15, 16  y 17.

4.- “Los espacios subterráneos de la Iglesia de Santa María de la Estrella", Ricardo Ronquillo Pérez, Arquitecto. Revista de Feria, año 2005, edita: Ayuntamiento de Coria del Río.

5.- “Los Efectos en España del Terremoto de Lisboa”, 1 de noviembre de 1755. Monografía nº 19. José Manuel Martínez Solares.

6.- Archivo Historíco de la Parroquia de Santa María de la Estrella, “Libro de Cuentas de Fábrica 1782-1791 y 1880-1897”.

7.- Manuela Suarez Cordero, esposa de Anastasio Martín García, padres de Anastasio Martín Suarez.

8.- Coria Entre el Fervor y la Fe”, José Suárez Álvarez. Edita: Real, Imperial, Ilustre y Antigua Hermandad del Rocío de Coria del Río, 2014. Pág.  

9.- “Un Modelo de Historia Local. El Municipio de Coria del Río”, Juan Manuel Nieto Cortes. Edita: Universidad de Córdoba y el Instituto de Historia de Andalucía, págs. 215-216.

10.- Archivo Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad.  

11.- Archivo Histórico de la Parroquia de Santa María de la Estrella, Libro de Cuentas de Ánimas, Noviembre de 1882- Noviembre de 1915.

12.- Hermandad de las Benditas Ánimas del Purgatorio, establecida canónicamente en la Parroquia de Santa María de la Estrella. Poseía esta Hermandad  varias casas en alquiler que junto con las limosnas de sus fieles eran la fuente principal de sostenimiento, siendo distribuidas en el gasto de las misas cantadas y rezadas.

13.- Archivo General de Arzobispado de Sevilla. AA.DD. Extracto del Inventario realizado por el Párroco D. José Tejero Bastante.

14.- “Coria Entre el Fervor y la Fe”, José Suárez Álvarez. Edita: Real, Imperial, Ilustre y Antigua Hermandad del Rocío de Coria del Río, 2014. Pág.  

15.- Archivo Histórico de la Parroquia de Santa María de la Estrella: Libro de Fábrica: 1929-1962, páginas correspondientes al año 1931.  

16.- Rodríguez Núñez Esteban. “Ordenado Sacerdote por el Sr. Cardenal Ilundain el día 15 de marzo de 1930, a finales de marzo fue nombrado Coadjutor, tomando posesión de su cargo el día 2 de abril de 1930”.

17.- Archivo General del Arzobispado de Sevilla. AA.DD. Inventario de fecha 9 de junio de 1931, de los objetos entregados en el Ayuntamiento y en otras dependencias municipales.

18.- Archivo General del Arzobispado de Sevilla. AA.DD. “La composición de esta talla se realizó con los retos de Ntra. Sra. de la Candelaria, imagen que tradicionalmente ha permanecido en la Parroquia, hasta mayo de 1931. Polémica suscitada por la puesta al culto de Ntra. Sra. del Rosario, tras la restauración llevada a cabo por Luis Posa Pineda, y el anuncio de la ejecución de una nueva imagen por Antonio Castillo Lastrucci, que se bendijo el día 11 de febrero de 1934, habiendo sido adquirida por Dª. María Ruiz Alfaro”.  

19.- Entrevista realizada a D. Manuel Moreno Cardo, Dª. Josefa Peña Campos y a D. Luis Sosa Pineda, el día 16 de octubre de 1993.

20.- Archivo Histórico de la Parroquia de Santa María de la Estrella, Hoja de Servicios de D. Esteban Rodríguez Núñez, de fecha 25 de septiembre de 1938.

21.- “La Unión”, Sevilla, 3 de Junio de 1934, crónica de Luis Sosa Pineda.

22.- Coria entre el Fervor y la Fe, José Suárez Álvarez. Edita: Real, Imperial, Ilustre y Antigua Hermandad de Ntra. Sra. del Rocío de Coria, 2014, pág.  

23.- Archivo General del Arzobispado de Sevilla, AA.DD. Expediente de construcción de la Capilla de Jesús Nazareno en los jardines de la Parroquia.  

24.- Archivo Histórico de la Parroquia de Santa María de la Estrella. Acta de Toma de Posesión como Párroco, ejerciendo su Ministerio Sacerdotal desde el día 2 de abril de 1930 hasta su fallecimiento el día 21 de mayo de 1962.

25.- Archivo Histórico del Ayuntamiento de Coria del Río.

26.- Archivo General del Arzobispado de Sevilla.  Reglas de la Hermandad de Marineros de Ntra. Sra. del Carmen.

27.- Expiración, edita: Consejo Local de Cofradías de Coria del Río, 1967. Hermandad de Nazarenos y Marineros de Ntro. Padre Jesús y Ntra. Sra. del Carmen, págs. 8, 9, 10 y 11.

28.- Datos facilitados por la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Borriquita.


 

 

 

Las fotografías han sido cedidas, así como otros documentos por: Manuel Franco de la Rosa, Manuel Cardo Moreno, Joaquina Camacho Aznao, Salvadora Rodríguez Vázquez, Herederos de Dolores Franco Cordero, Dolores Franco Rodríguez, Herederos de Manuel Suárez Fuentes, Hermandad de Vera+Cruz, Hermandad de Ntra. Sra. de la Estrella, Dario Fernández Parra.